El domingo, ya sin evento, logramos ver la luz del día y salimos a pasear por
la ciudad, Vinicius se ofreció como guía pasándonos a buscar por el hostel,
donde luego de una caminata corta terminamos en una churrasquería donde, como
el resto de las churrasquerías, intentan que devores kilos de carne en muy poco
tiempo, acercándote cada escazos 2 minutos un nuevo pinche lleno de sabrosa
comida.
En fin, no estábamos solos, habían varios integrantes de la organización del
FISL como así también otros palestrantes, entre ellos elektra nuevamente a
quién ya la teníamos agotada de tanta foto. Luego de la sabrosa comida que
otra vez nos fue invitada, paseamos por un parque enorme, donde en un momento
elektra mostró la remera que decidió usar ese día, nada mas y nada menos que
la remera de BuenosAiresLibre, que le había regalado el día anterior,
definitivamente nos tomó cariño.
Terminada la vuelta al parque, hicimos un largo camino por el centro, con
tiempo para una visita artística a un museo y luego de vuelta a caminar hasta
llegar al río, donde hacía tanto o más frío que en el resto de la caminata pero
esta vez con la gratificante oportunidad de ver el atardecer sobre el río.
