Último día y muchas posibilidades, asi que teniendo en cuenta el
agotador día anterior, opte por un recorrido mas cercano, comencé a
caminar con dirección al Intel Museum, si bien podía hacer alguna
combinación entre metro y bus, el tiempo era el mismo que ir a pata
y de esta manera podría conocer un poco mas la
ciudad. Definitivamente Santa Clara no es una ciudad para caminar,
si bien las veredas están limpias y parquizadas, es casi un
desierto, no te cruzas a nadie por el camino, son todas avenidas,
autopistas y no existe el concepto de kiosco, asi que no donde
comprar algo en el camino, aunque con un poco de suerte cada 30
cuadras (para nada uniformes) te topas con una especie de
mini-super.